Archivos para octubre, 2009

Homenaje en Chivilcoy

Posted in Proyecciones on 28 octubre, 2009 by Mentiras Piadosas
Afiche diseñado para el evento

Afiche diseñado para el evento

El miércoles 28 de Octubre “Mentiras Piadosas” fue proyectada en la Escuela Normal de Chivilcoy, donde Julio Cortázar fue maestro varias décadas atrás, antes de instalarse en Francia.  El evento coincidió con el 155º aniversario de la fundación de Chivilicoy y fue siendo organizado por el grupo Tantas Miradas, con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad y la Escuela Normal Superior.

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Fachada de la Escuela

Patio central de la escuela

Patio Central de la Escuela

La función tuvo lugar en el Salón de Actos, que vio desbordada su capacidad de 300 butacas con sillas y gradas. Entre autoridades, profesores y público en general, se destacó la presencia de algunas alumnas de Cortázar que ocuparon un lugar de privilegio en la primera fila.

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Algunas Alumnas de Cortázar

Luego de la proyección tuvo lugar una charla entre el director y el público entusiasta, moderada por Mirta Finot, que se prolongó por más de una hora. Luego hubo una cena con el director y otros integrantes del grupo Tantas Miradas: la profesora de literatura Ana Laborde, la licenciada Zulma Alonso, la profesora Mirta Santucci y la Srta. Ana Puppo, entre otros.

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Retrato hecho por un alumno de Cortázar

En el Festival de Mumbai (India)

Posted in Festivales on 28 octubre, 2009 by Mentiras Piadosas

Poster Oficial del Festival

El domingo 1º y el Lunes 2 de Noviembre “Mentiras Piadosas” será exhibida en el festival de Mumbai (o Bombai), en la India, dentro de la sección World Cinema.

En la muestra también participa “La Tigra, Chaco” de Federico Godfrid y Juan Sasiain, quienes viajaron a presentar su película.

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Chill out del festival (foto Fede Godfrid)

Entre lo familiar y lo inquietante

Posted in Entrevistas on 14 octubre, 2009 by Mentiras Piadosas

 

Claudio Tolcachir (foto: Tobías Bruns)

Claudio Tolcachir (foto: Tobías Bruns)

Por Leandro Arteaga (Rosario 12)

En el suplemento Radar del 18 de agosto, Rodrigo Fresán desvivía su comentario de elogios hacia Mentiras piadosas, primer largometraje de Diego Sabanés. Un gusto de ganas quedó latiendo y esperando por el estreno en Rosario. De mutuo e irresistible acuerdo con Emilio Bellon, entonces, aquí el diálogo con el director.

¿Cómo asumiste la relación entre literatura y cine?

Sentí que en Cortázar había un material muy potente para una película. Creo que lo interesante es cómo él siempre encuentra una especie de fondo difuso bajo la superficie de las cosas. Como cuando en invierno vas a una quinta y hay una pileta sin vaciar, con las hojitas y el agua estancada; y abajo no sabés si hay musgo, una paloma muerta, o el marido de la vecina que hace tres meses están buscando. Hay algo ahí que no sabés del todo muy bien qué es. Ese doble juego entre lo familiar y lo inquietante es lo que pensé podría hacer una buena película. Alejandro, en el cuento, muere en un accidente de tránsito, pero pensé en qué pasaría si la familia no supiera lo que realmente pasó, en alimentar la incertidumbre y que se construyera esta especie de aventura imaginaria de él en la distancia; dejar de lado la certeza del ocultamiento de su muerte a favor de la incertidumbre sobre su paradero real. A mí me parecía que esto era mucho más cortazariano.

De hecho, el desenlace del cuento es ambiguo.
Es muy sutil. Para capturar el espíritu de esa línea final hice toda una escena entera. La fuerza de la palabra de la literatura es muy difícil de traducir.

Me gusta esto de ser fiel con “lo espiritual”.
Absolutamente, y no serlo desde lo literal o ilustrativo. Nunca traté de filmar el cuento, sentí que había una historia y escribí un guión. Traté de abrir puertas hacia cosas sugerentes, que el lector pudiese completar. Y también creo que en Cortázar es muy importante su humor. Hay algo de su escritura, en algunos de sus textos, que es muy irónico y que no muchas veces se aprovechó.

Se nota un trabajo de guión muy intelectual, que no afecta en absoluto las actuaciones, al contrario, son muy verosímiles.
Trabajamos mucho desde lo vincular, jugando un poco con las improvisaciones y con cómo era la vida en esa casa. Hay una especie de apertura al juego, cosa que Cortázar habilita desde su literatura. Hay un montón de escenas que no existen para la película pero sí para los personajes. Al contar con gente talentosa, que te aporta, se genera algo mucho más fuerte que el mismo guión. La película parece antigua porque utiliza recursos narrativos aparentemente en desuso, pero me pareció que ese anacronismo tenía que ver con el encierro y con el negarse a ver ciertas cosas para generar, así, una suspensión temporal. Para equilibrar, en los flashbacks utilicé un criterio completamente moderno: cámara en mano, colores distorsionados, cortes sobre el eje. Si bien la película empieza siendo más costumbrista, la cámara comienza a perder sus movimientos iniciales, las oraciones pierden verbos, la música se empieza a llenar de sonidos distorsionados. Como si la película fuera desgajándose, para terminar con la cámara fija y sin música.

También hay una doble interpretación: los actores están representando personajes que a su vez representan otra situación. Creí también importante que esa familia de la ficción, de alguna manera, fuese real. Para mí Marilú Marini, que es un ícono de los ’60, del Di Tella, la danza contemporánea y la vanguardia, fuese la madre de dos actores del teatro independiente de los ’90 (Claudio Tolcachir y Paula Ransenberg), y que la abuela fuese Lydia Lamaison, que es del teatro clásico; y que Walter (Quiróz), que tiene más exposición mediática, integrara la familia para darle una vuelta distinta, más extrovertida, y que Víctor (Laplace) fuese su padre, y que la tía (Claudia Cantero) sea alguien que viene de otra formación, que trae una cosa fresca a la familia y con mucho humor, y que el tío (Hugo Alvarez), con sus años de cine político y exilio, fuese el personaje que más tiene los pies en la tierra.

Cortázar vive en Mentiras Piadosas

Posted in Críticas on 12 octubre, 2009 by Mentiras Piadosas

A diferencia de otros films nacionales, el de Sabanés se mete en el particular modo de desocultar lo extraño del escritor. Pero además, diseña él mismo un nuevo juego de posibilidades, incorporando tonos y ritmos que le son propios.

CALIFICACION: 9 (nueve)

Por Emilio A. Bellon, para Rosario 12.

La Puerta Condenada

En el último mes y medio los films argentinos que se estrenan remiten a fuentes literarias. Así, la polémica pero igualmente aplaudida El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella parte de la novela La pregunta de sus ojos de Eduardo Sacheri, Las viudas de los jueves de Marcelo Piñeyro, del best seller de Claudia Piñeiro y la recientemente estrenada Cuestión de principios remite a un cuento de Roberto Fontanarrosa. Respecto de cada una de estas realizaciones, quien firma esta nota ha expresado su punto de vista. Me dispongo ahora a destacar, a diferencia de los anteriores, un elogioso y sentido comentario sobre este retorno del universo Cortázar a la pantalla.

Y sí, señalo y elijo el vocablo “universo”, por lo menos el de aquellos años 50 y 60, de quien nos acercó con su narrativa a una manera particular de desocultar lo extraño, lo sospechoso en el mundo cotidiano. Es así, entonces, que esta opera prima de Diego Sabanés, egresado de la Universidad de Buenos Aires, nos permite e invita a transitar por diferentes textos del autor, diseñando él mismo un nuevo juego de posibilidades, incorporando tonos y ritmos que le son propios; como la composición y diseño elegidos por el mismo para los títulos finales.

Basada en el cuento La salud de los enfermos, que integra el volumen Todos los fuegos el fuego, el film Mentiras piadosas convoca desde su título, que es todo un modo de entender la relación con la realidad, a partir de lo que no se puede decir, de lo que se debe callar. Y al seguir esta línea, su guionista y realizador nos va planteando, a nosotros espectadores, un juego especular de ambigüedades que suspenden el relato en un renglón de interrogantes dichos a media voz.

El film se nos ofrece con numerosas variantes respecto del texto de Cortázar en nombres, ocupaciones y sospechas. Y de esta manera, desde el recuerdo del lector se comienza a sobreimprimir otra desvaída realidad. En Mentiras piadosas la necesidad de los miembros de una familia, hijos, tíos y otros por ocultar una fuerte ausencia lleva a crear otra atravesada por coartadas, dudas, malentendidos. Es notable ver cómo todos los integrantes de esa familia comienzan a construir toda una puesta en escena ante los ojos de una madre que reclama y espera; que, desde su condición de mujer postrada en su propio cama, sostiene los hilos de su propio teatro de marionetas.

Con tono mesurado, en un clima de aire enrarecido, el tiempo pareciera no transcurrir en el interior de esa casona familiar. El mundo de afuera se hace presente a través de las cartas y un mapa de París se va desplegando ante nosotros descubriéndonos algún itinerario de Rayuela. A puertas cerradas, los diferentes hechos que ha desencadenado la partida del otro hijo van adquiriendo diferentes fisonomías y todos, incluida la madre, deberán ir escribiendo sus nuevos libretos para sostener la realidad de esa nueva ficción. El admirable film de Sabanés recorre numerosos textos por lo que el espectador que ha leído a Cortázar se sentirá particularmente motivado para releerlos, volver a indagar en esos niveles de una realidad densa e inquietante, decididamente perturbadora. Pero no sólo de Cortázar está poblado su film, hay ecos de la narrativa de Manuel Puig en las tramas familiares, en las miradas sobre los objetos, en cierto tono folletinesco que por momentos roza el humor. E igualmente asoma por las rendijas del film esa atmósfera de ambientes cerrados y opresivos, que se sostienen desde lo que se debe ocultar, de la narrativa de Beatriz Guido. De los cuentos de Bestiario y Las armas secretas a Final del juego, Mentiras piadosas nos invita igualmente a volver a ver aquella opera prima de Manuel Antín, de principios de los 60, La cifra impar, basada en el cuento Cartas de mamá.

Tan presente en el cuento como en el film, un mundo de obsesiones y mandatos van reglando un universo de buenos modales y gestos de aprobación. Del lado de allá, más allá del Atlántico, sólo se perciben intuiciones, sólo se tejen hipótesis, las que deberán representarse desde el propio acto de escritura epistolar y alguna llamada telefónica interrumpida en la misma noche de Navidad. En Mentiras piadosas nos volvemos particularmente cómplices de lo que se está urdiendo y no es menos cómplice por cierto esa tácita mirada que el personaje de la madre pacta con nosotros. Con una presencia de actores volcados a la escena teatral, Sabanés ha orquestado un relato de voces y miradas, de sostenida atemporalidad, de inusual presencia en nuestro cine. La fuerza compositiva del elenco contribuye a sellar ese orden cerrado, atrapado en las redes fantasmales de una temblorosa voz en off.

Razones para una Sospecha

Posted in Críticas on 12 octubre, 2009 by Mentiras Piadosas
Paula Ransenberg y Claudio Tolcachir en una escena eliminada

Paula Ransenberg y Claudio Tolcachir en una escena eliminada

Por R. B. (La Capital, Rosario)

La literatura, sobre todo cuando se acerca al costado fantástico o siniestro por el que solía moverse Julio Cortázar en algunos de sus cuentos, es muy difícil de representar en imágenes. Sin embargo “Mentiras piadosas”, cuyo punto de partida fue “La salud de los enfermos” con referencias a “Casa tomada”, consigue transmitir esa atmósfera ominosa en medio de un relato de lo más doméstico.

La trama gira en torno a Pablo, el hijo menor de una familia de clase media. El muchacho le dice a su madre enferma que viaja a París para tocar el violín con un maestro prestigioso. Pero la realidad es lo opuesto ya que lo que lo espera es un puesto de músico en un cabaret, aunque ella nunca debe saberlo. Luego de un tiempo y ante la falta de noticias, los hermanos inventan sus cartas y una carrera exitosa.

Es notable la sutileza con la que el director Diego Sabanés dirige su opera prima, maneja los climas, recrea la época y una intriga en la que todos quieren creer y que va minando poco a poco la razón. El acierto de sabanés radica en no forzar las situaciones, sino dejar fluir la naturalidad impostada con la que se trata a la enferma, la complicidad para evitar situaciones familiares incómodas, la condescendencia con lo que disgusta, todo sin dejar de lado el humor del autor.

Se trata de un muy logrado retrato de una familia cuya excusa es perfectamente válida, ya que se trata de preservar de la angustia a un ser querido, aunque en el intento se desdibuje la individualidad y el raciocinio.

“Me atrajo el espíritu lúdico de Cortázar”

Posted in Entrevistas on 12 octubre, 2009 by Mentiras Piadosas

 

Claudia Cantero, Hugo Alvarez, Mónica Lairana

Claudia Cantero, Hugo Alvarez, Mónica Lairana

Por Daniela Barreiro, para El Ciudadano (Rosario).

El film Mentiras Piadosas, que se estrenó el jueves en el cine Del Siglo, es la ópera prima de Diego Sabanés, un director que cuenta con varios cortos en su haber y que ahora adapta “La salud de los enfermos”, un relato de Julio Cortázar que forma parte del libro Todos los fuegos el fuego. El film está protagonizado por Marilú Marini, Walter Quiroz, Claudio Tolcachir, Paula Ransenberg, la rosarina Claudia Cantero, Hugo Álvarez y Verónica Pelaccini.

 El cuento de Cortázar, publicado en 1966, cuenta la historia de un joven que viajaba al exterior y muere en un accidente. Los familiares no se atreven a informar a la anciana madre sobre la pérdida de este muchacho y deciden inventar una serie de mentiras y cartas ficticias para protegerla. Con el avance del tiempo, todos terminan creyéndose la falsa realidad. La adaptación al cine de ese cuento lleva el nombre Mentiras piadosas y cuenta cómo Pablo (Quiroz), el hijo mimado del personaje compuesto por Marilú Marini, que es un músico, viaja a París para tocar en un cabaret pero, desde el momento de su partida, desaparece. Nadie recibe más noticias de él. El paso de las semanas agrava la frágil salud de su madre, una situación que lleva a sus hermanos a escribir cartas falsas y enviar regalos en su nombre. La mentira piadosa se convierte en algo cada vez más grande y termina por envolver a una familia en un territorio donde la verdad y la mentira se vuelven relativas.

 “Lo que más me interesa de Cortazar es la forma en la que cruza dos universos, cómo mira las pequeñas situaciones de lo cotidiano, estas manías de la clase media argentina de una forma muy sarcástica. También cómo encuentra dentro de esas situaciones que pueden comenzar con humor otro mundo mucho más inquietante. En un principio lo que me interesó fue comenzar la película con un tono costumbrista y que se vaya ennegreciendo hasta llegar a un lugar más inquietante”, contó a El Ciudadano el director del film, Diego Sabanés. La película no parece tener como objetivo principal la reproducción fiel del cuento, ya que pueden notarse variaciones tanto en la trama como en los personajes. “No creo en la fidelidad, por lo menos en el cine (risas) y sobre todo en la obra de Cortázar que habilita al juego, es un autor muy lúdico, de hecho su obra deja entrever ese aspecto. La manera de ser más fiel a Cortázar es justamente jugando con elementos de un cuento mezclados con algunas referencias a otro y diálogos de otro relato, creo que ese espíritu lúdico de Cortázar es lo más importante de su obra y no lo estrictamente argumental”, aseguró Sabanés y agregó: “Respecto del argumento, hice muchos cambios, el que conozca el cuento original se va a sorprender porque cambié el final, muchas escenas, algunos personajes, y encontré algunos puentes con otras obras de este autor que estaban latentes en el cuento y la película los pone de manifiesto. Descubrí por ejemplo que el personaje de la novia del hijo ausente en “La salud de los enfermos” se llama María Laura y el personaje de la novia del otro personaje ausente en “Cartas de mamá” se llama Laura, entonces hay dos relaciones de hermanos con una misma chica que tiene el mismo nombre, evidentemente ya hay en la obra de Cortázar distintas relaciones que, de alguna manera, intenté mostrar y sintetizar en el film”.

 Algunas de las narraciones de Cortázar fueron elegidas por realizadores como argumentos para sus películas. Los cuentos Los buenos servicios, Las baba del diablo, El perseguidor y Autopista del Sur son cuatro obras que dieron origen a importantes films, realizados por directores de la talla de Claude Chabrol y Michelangelo Antonioni. “Esto se da porque la obra de Cortázar permite explorar una especie de subtexto que hay debajo de las pequeñas historias. Detrás de una frase dicha al pasar puede haber una segunda intención o una presencia inquietante que se muestra como una sombra o la marca que dejó un cuadro que estaba colgado en la pared y hoy ya no está. Este juego entre lo presente y lo ausente, entre lo cotidiano que se vuelve fantástico es lo que aporta de interesante Cortázar para el cine”, opinó Sabanés. “Mentiras piadosas es una película bastante clásica, trabajé intentando filmar como si estuviéramos rodando en los años 50 o principios de los 60. Usé muchos movimientos de cámara, música incidental, mucho trabajo en los diálogos, la narración en off, recursos que hoy en día están en desuso. Armar ese lenguaje tan cargado me permitía ir despojándolo poco a poco para llegar a un final seco y mucho más árido”, describió, en relación a los aspectos técnicos, el director.

 

Por último, sobre la presentación del film que se llevó a cabo el pasado martes en la ciudad de Rosario, Sabanés dijo: “Estoy muy contento de presentar la película en Rosario porque es una ciudad por la que siento mucha admiración. Cuando estaba en la facultad estudiando cine veníamos con mis compañeros a Rosario a ver teatro porque había unas propuestas que realmente me encantaban. Ahora hacía cuatro años que no venía y estoy muy contento de estar de vuelta acá. Además el público rosarino es muy cultivado y va a saber apreciar la película”.

La tía Celia, una rosarina en ascenso

El film Mentiras Piadosas incluye en su elenco a una reconocida actriz rosarina, Claudia Cantero, quien surgida de los teatros locales ya participó en el film La mujer sin cabeza de Lucrecia Martel. “Diego (Sabanés) y algunas personas que trabajaban en la producción de la película vinieron a ver un espectáculo que estaba haciendo en Buenos Aires que se llama De mal en peor, y ahí es donde a Diego le parece ver que hay características de mi personaje que la tía Celia necesitaba. Entonces me convocó para hacer una audiencia, trabajamos un poco en algunos aspectos, como su edad y sus características físicas, y nació la tía Celia”, contó Cantero acerca de las circunstancias que la llevaron a participar de este film. “Hacer este personaje fue muy natural para mí –agregó–, entendí perfectamente lo que Diego necesitaba. No es que me tuve que meter en un personaje que jamás había hecho”.

“Yo tengo una mirada un poco melancólica respecto de Celia, aunque ella tenga la responsabilidad de producir cierto humor en la película. Para mí es alguien que no se ha dedicado a su propia vida sino a la de los demás. Su vida siempre está por detrás de la vida del resto, de todas maneras me parece que lo acepta casi con alegría diría yo”, concluyó Cantero.

Estreno en Rosario

Posted in Proyecciones on 8 octubre, 2009 by Mentiras Piadosas
Claudia Cantero, Diego Sabanés y Mónica Lairana

Claudia Cantero, Diego Sabanés y Mónica Lairana

Esta semana Mentiras Piadosas se estrena en Rosario, Tucumán y Mendoza. El director viajó junto con Claudia Cantero y Mónica Lairana a presentar la película en Rosario, en el Cine del Siglo.

La proyección fue presentada por Mónica Discépola, docente, directora de teatro y viaja amiga vinculada al proyecto desde hace años. En su discurso, Discépola contó cómo fue testigo del crecimiento del guión, sus cambios y su concreción durante casi nueve años.

La presentación contó con otros invitados como el profesor de la carrera de Artes Combinadas Emilio Bellón, la periodista Gachi Santone, y el director del Teatro de la Comedia, Rolando Lo Giudice.

El estreno coincidio con la presencia en la ciudad de otra vieja amiga, Eugenia Guerty, que presentaba la misma noche la obra “No Me Dejes Así”, por lo que después de las funciones, los dos elencos terminaron festejando en una parrilla, junto a varios amigos que se sumaron al festejo.

Diego Sabanés, Eugenia Guerty y Rolando Lo Giudice

Diego Sabanés, Eugenia Guerty y Rolando Lo Giudice

Varios medios locales como el diario La Capital, entrevistaron a los actores. Tres breves entrevistas radiales pueden escucharse en la web de Re-Play. Mientras tanto, la película sigue en cartel en Buenos Airs, en el cine Gaumont – Kilómetro Cero.

Cines del Siglo

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